Progress-59


El pasado 28 de abril, una nave espacial rusa no tripulada quedó fuera de control debido a un fallo en su puesta en órbita. Se preveía que iba a entrar a la tierra entre el 7 y el 11 de mayo, dependiendo de las condiciones atmosféricas.

Según los científicos, la caída de esta nave en la Tierra no iba a suponer graves daños debido a que la mayor parte de ésta iba a ser desintegrada por el rozamiento y la presión atmosférica y el resto de la nave (si aún quedaba) no iba provocar lesiones ni heridas en ningún humano.

La primera parte de ascensión de esta nave era correcta, pero la estación de Moscú perdió la comunicación con esta nave en torno a la segunda parte de la ascensión.

De pronto, esta nave perdió el control y comenzó a girar sobre sí misma. Las causas de esto aún se desconocían pero los científicos y los astronautas estuvieron investigándolas.

Finalmente, el día 8 de mayo, la nave se desintegró en la atmósfera antes de impactar en el océano pacífico.

Un equipo de investigación estuvo trabajando las causas hasta el día 13 de mayo y han llegado a la conclusión de que al despegar, la nave se desprendió de las antenas que le iban a permitir contactar con el centro de mando en la Tierra.

Fuentes:

La verdad

Noticia al dia

El comercio

Autora: Celia Triviño Saiz.

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